“El hombre
como fin; nunca como medio”. Creo haberle dado una vuelta de tuerca más a esta
expresión, una de las varias formas de enunciar el imperativo categórico
kantiano. Y si no es una vuelta de tuerca, al menos me sirvió de inspiración y
disparador para seguir afinando mi cosmovisión, mi metafísica personal, y para de
paso aplacar un poco mis luchas y contradicciones internas (como la, por
momentos despiadada, batalla ente mi ello, mi yo y mi superyó; o la eterna
dicotomía existencial: producción o angustia). Pero esta nueva interpretación
–acertada o no- no tiene tanto que ver con la ética como con nuestra naturaleza
–social- y los frutos que de tal condición (la social) se desprenden. Sin más
preludios, se trata de extender esta declaración de principios
transformándola en una, simple, declaración
de fines: “la relación (social) con los hombres como fin; más no como
cualquier fin, como el fin por antonomasia”.
Así lo
estoy viviendo por estos días. Y así lo estoy sintiendo. Porque, aunque Kant sea el emblema del Iluminismo de la
razón, esta concepción mía, neonata o en vías de desarrollo, surge de un
sentimiento, de una necesidad, acaso de un instinto, muy fuertes, más que de un
trabajo racional, lógico-deductivo, intelectual. Claro que la razón ayuda a darle
forma a esta materia, entre abstracta
y visceral -una paradoja que tiene sentido y, más aún, da fuerza al argumento
(segunda contradicción), pues ésta es propia de la vida, de lo vivo, de lo
pasional-, y aquí reconozco saberme influenciado, enhorabuena, por mis ideas,
y/o creencias, previas (¿tercera contradicción?) de una naturaleza que nos
abraza a todos por igual, de una comunión con el mundo, pero también de que una
energía particular, léase espíritu o alma, subyace a toda ella y a todos
nosotros (¿cuarta contradicción, descarrilamiento total, o un dualismo posible?).
No obstante, y sin lugar a dudas, la esencia
de la afirmación huele a frescura, a pureza, a inocencia, y florece
espontáneamente, de la manera más natural; como los lazos de amor y amistad
entre las personas.
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