lunes, 1 de septiembre de 2014
Abre
Yendo en el colectivo leo: "El cerebro de los bebés tiene muchas más conexiones que el de los adultos (...) Nuestro cerebro poda los caminos más frágiles y menos usados, y refuerza los que se usan más a menudo". Llegado a mi particular destino reflexiono: "pocas cosas hay tan maravillosas como encontrarse en un lugar o situación donde nunca uno hubiera imaginado estar". Salgo y veo cuatro teros alborotando el cielo con sus gritos; me recuerdan mis días de infancia. Un golpe de vitalidad me sacude. Entonces me doy cuenta mientras vuelvo que ¡caminar por el parque a esta hora de la mañana! No todos los días... Abro mis poros a cada sensación y detalle. Me colman. Entreveo un nexo. Todo cierra (o se abre).
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