No voy a hacerme más problema por nada. Por
nada que tenga que ver conmigo. Sólo por los demás. (Repetir y recordar en
momentos críticos.)
¿Por qué se me escapa la armonía de la flor y
la abeja libando su néctar? ¿Por qué olvido la paz de la tortuga, con su mirada
penetrante, que observa el planeta desde mucho antes de nuestra llegada? ¿Por
qué no puedo jugar con la vida como el perro que juega con su rama y el mono con
su liana? ¿Por qué no alcanzo la entereza del artesano, que hace en un mundo de
burocracias y producciones en serie? ¿Por qué pierdo la sabiduría de los niños,
los únicos que saben lo que buscan?
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